Por: Patricia Delgado.
Hace unas semanas, en el Congreso de la República, se llevó a cabo el debate para la aprobación del Decreto Legislativo 1198 propuesto por el Ministerio de Cultura que promueve la administración pública o privada de diversos sitios arqueológicos a través de los llamados “Convenios de Gestión Cultural” causando gran preocupación sobre el destino del Patrimonio Cultural Arqueológico prehispánico de nuestro país, principalmente, en la región Cusco donde se realizó una protesta de 48 horas.
Al culminar el debate y con 57 votos a favor, 7 en contra y 3 abstenciones, el Pleno del Congreso aprobó finalmente el texto sustitutorio que deroga el D.L. 1198. Ante esta situación, el cuestionamiento sobre la correcta gestión del patrimonio peruano ha dejado muchas interrogantes. Para resolver algunas, TVRobles contactó con Mariana Mould de Pease, destacada investigadora e historiadora peruana, y una de las principales gestionadoras que lograron la devolución de piezas de Machu Picchu por la Universidad de Yale.
- ¿Usted como historiadora cómo ve la situación de nuestro patrimonio cultural del país?
Yo soy viuda de un historiador que dedicó su vida a estos temas. Cuando él falleció dije que a este conocimiento e información acumulada hay que darle curso. En este estudio de mi esposo fue su enfoque siempre siguiendo a John Murra que decía “la antropología, la arqueología y la historia”. El Decreto de Ley 1198 separa la arqueología de la historia y de la antropología. La antropología es la ciencia humana que estudia comportamientos como los que hemos visto en Cusco la semana pasada. Yo veo esto como algo muy grave e insto al señor Cateriano y al Presidente de la República, que también es un hombre muy instruido y ha visto cómo se cuidan los sitios arqueológicos europeos donde no se cuida por dinero, se cuida por identidad. Eso es lo que les estoy reclamando al gobierno y a los medios de comunicación también.
El Patrimonio cultural debe ser autosostenible, más no altamente rentable. Quien invierte en petróleo o en minería son los que están para encontrar dinero, por supuesto que se necesita minería y extracción de petróleo pero el problema es el cómo. Sin embargo, ese tema no lo trabajo, yo trabajo fundamentalmente patrimonio cultural como el documental y ello comprende archivos, bibliotecas y sitios arqueológicos.
- ¿Qué debería hacer el gobierno para que los peruanos aprendan a valorar más nuestro patrimonio cultural?
Yo creo que este gobierno no debe hacer nada más en tema de patrimonio cultural; sí debe, por lo menos, mantener el barco a flote hasta llegar al siguiente gobierno, pero instaría a los que más chances tienen para ganar las elecciones y a todos, primero: que presenten ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) su propuesta para preservar la documentación, entendiendo por documentación los papeles, los libros pero también el ceramio porque los pueblos que no tenían escritura dejaron su iconografía allí y así es como se estudia, sus piezas de oro, sus monumentos.
Yo creo profundamente que deben ir buscando el entendimiento público-privado pero el Estado no puede renunciar a su responsabilidad. Lo que voy a decir ahora lo digo porque lo he vivido los últimos cincuenta años de mi vida. He visto promulgar la ley 24047 que se dio en la época de Belaunde y he visto cómo se influye desde la iniciativa privada para que las leyes sobre patrimonio beneficien las condiciones de trabajo.
El caso más palpable que yo puedo decirles y que pueden ver en las declaraciones de Roxana Abril que están publicadas en el libro “El último secreto de Machu Picchu” de El Comercio donde declara que su abuelito se relacionó con Julio C. Tello para que la ley fuera favorable a las expropiaciones de los sitios arqueológicos previo pago. Si yo tuviera que dar una opinión sustentada es que los legisladores y los del Ministerio de Cultura cuando decidan sobre las leyes sobre patrimonio cultural del país tengan mucho cuidado en no inclinar la balanza a quienes deben seguir representando el “derecho de conquista” sobre el pasado de los pueblos prehispánicos.
En el Perú estamos orgullosos de nuestros patrimonio cultural. Machu Picchu lo metemos por todas partes: si se abre una convención minera el símbolo es Machu Picchu o las líneas de Nasca. Sin embargo ninguno de los empresarios que utilizan los símbolos del pasado precolombino está dispuesto a pagar impuestos por obra para que esos montos vayan para cuidar el monumento dejando que los investigadores trabajen con total libertad.
Cuando Hiram Bingham vino al Perú, llegó apoyado económicamente por empresas que lo dejaban trabajar en absoluta libertad, nadie le decía cómo tenía que hacer las cosas.
- ¿Cuál es su opinión sobre el decreto legislativo 1198 recientemente derogado?
Este decreto legislativo no está bien porque se ha dado teniendo únicamente en cuenta factores económicos y hay cosas que no se hacen por dinero. ¿Ustedes considerarían que sus hijos son una inversión, un dinero?
Considero que este decreto ha sido dado en el contexto de decretos para atraer la inversión cuando nadie va a invertir en algo que no le es rentable en dinero. Está planteado como si fuera una inversión en dinero y uno no invierte en patrimonio cultural, es decir no da recursos económicos, porque espera un rédito económico. Hay un concepto que no se usa en ningún momento aquí que es “filantropía” que es invertir por el amor, el interés, por altruismo, para preservar. Que nosotros tenemos como peruanos y peruanas un problema muy serio para cuidar los sitios arqueológicos, sí lo tenemos; pero de todas las opciones que teníamos esta es la peor.
Sí creo que es sumamente importante que se haya dado lo que llama el viceministro de Patrimonio Cultural, y lo dice en el diario El Comercio, es que el sector cultura haya sido incluido en el régimen de obras por impuesto mediante el decreto legislativo 1238.
Yo quiero aquí destacar el caso de las mineras que ayudan en la preservación de un sitio arqueológico próximo, está muy bien que la entidad que vaya a hacer una carretera ponga parte de sus recursos económicos para cuidar ese lugar.
Pero el problema se ha agravado en este momento, el gobierno ha pasado tres decretos para decir de que si el Ministerio de Cultura no contesta rápido, no procede y luego “hay que arrasar con el sitio arqueológico”. Y eso que el Ministerio de Cultura viene fallando y no porque sea Ministerio de Cultura porque cuando era Instituto Nacional de Cultura también fallaba; cuando era Casa de la Cultura, también, y cuando fue una dependencia del Ministerio de Educación de los años 40 también fallaba.
- ¿Entonces considera que el Ministerio de Cultura no tiene la capacidad técnica para poder garantizar la correcta ejecución de una reforma en cuanto Patrimonio Arqueológico?
- Creo que el Ministerio de Cultura, sobre todo en este momento, no tiene la capacidad moral, la capacidad ética, capacidad altruista para cumplir. La capacidad técnica la tiene porque en este momento en nuestro país hay arqueólogos, historiadores de arte, gestores culturales muy hábiles muy capaces, el punto es de quien está dirigiendo el Ministerio de Cultura en este momento debe tenerlo interiorizado, ser parte de su ser natural que hay cosas que no tiene precio. Yo lo que siento como que el actual Ministerio de Cultura se ha puesto en la situación de no ir a ninguna parte, no asume responsabilidades, los actuales directivos tienen que estar sentados hasta julio del 2016, eso es indudable. Lo que sí creo es que es sumamente importante que la derogación de este decreto legislativo debe abrirnos al debate, a buscar soluciones, pero esto requiere que los actuales directivos asuman que deben dialogar con todos y todas por igual. Yo debo decir que en la actual gestión de la ministra he mandado no una, sino tres pedidos para el caso de Punchauca para que proceda el saneamiento legal, el señor congresista Jhonny lescano ha pedido opinión sobre el mismo punto, pero la señora ministra no contesta, entonces de qué diálogo estamos hablando.
- El Ministerio de Cultura, antes de la derogatoria del DL 1198, en un comunicado oficial “exhortó a la reflexión” a la ciudad de Cusco para el apoyo de este decreto ¿Pero por qué considera que el Cusco no brindó su apoyo a la iniciativa?
Yo creo que Lima tiene serias dificultades, desde nuestro nacimiento como república, que se han agudizado hasta este momento en comprender qué es el Cusco. La constitución de 1993 en su artículo N° 49 dice que el Cusco es la capital histórica del Perú, la capital política es Lima. El Perú, los limeños, las limeñas, tenemos que asumir que el Perú está puesto en el mapa por el mundo precolombino, por el mundo andino y donde mayormente está representado es en el Cusco.
El Cusco como conjunto tiene toda la razón en decir “nosotros tenemos una posición” y sí hay una posición ¿no van mayoritariamente los turistas a Macchu Picchu?¿no hay ahí un modelo de gestión? lo que pasa es que no quieren verlo ¿No funciona el transporte en Machu Picchu? lo que pasa es que está en manos privadas y cada vez que hay un pequeño contratiempo para no tener problemas cierran la vía ¿quién cierra la ida y venida a Machu Picchu? no la cierra el Estado, no la cierra el Ministerio de Cultura o el de medio ambiente, la cierran los empresarios que tienen en concesión la vía férrea. Para mi deberían buscar soluciones, creo que los primeros interesados a que no haya este tipo de situaciones deben ser los transportistas y cuanto más elevados están en mejores condiciones para hacerlo. Yo no tengo cifras ahora para decir cuanto cuesta ir a Machu Picchu en comparación con moverse en trenes con otras partes del mundo, pero no es barato ir a Machu Picchu y sobre todo algo muy grave en boca de la señora ministra y estoy leyendo el comunicado del Ministerio de Cultura en donde dice que este decreto de ley ha sido derogado en un “debate apresurado” ¿y ella como lo promulgó? ¡En un debate del silencio, en un debate inexistente!. En un segundo punto dice “privilegiando de este modo la voz de una región por encima de toda la nación”.
- Claramente se referían a las protestas realizadas en Cusco
- En el congreso han votado los congresistas que representan a cada una de las distintas naciones que pueden existir en nuestro país. Yo no he visto en Trujillo, que es donde la señora ministra iba a tener la reunión, que salga la población en general a desmentir a sus congresistas; en Lambayeque no ha salido nadie a decirlo; en Amazonas, tampoco. Creo que es momento para que se quede la señora ministra, y el señor viceministro, porque ya algo hemos avanzado para dialogar y conversar para ver si tenemos una salida.
- ¿Qué podría recomendar al Ministerio de Cultura en su facultad de investigadora y estudiosa de nuestra cultura?
Yo les diría, asumiendo que la ministra de Cultura y el viceministro de Patrimonio continuan en su cargo, que hicieran una reflexión ¿por qué el Cusco ha reaccionado de esa manera? que conversen con personas como con David Ugarte Vega Centeno (ex director de la DDC-Cusco). Deben alejarse de esta postura autoritaria, los cusqueños comenzando por el Director de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco tiene todo el derecho de aplicarla. y creo que la ministra ha hecho muy mal en pensar que porque no quieren entonces que la ley no valga para el Cusco.
Yo tengo otro argumento: nuestro país es un país unitario, lo que rige aquí rige en la frontera del sur y en la selva. Cuando vemos una Cataluña que se quiere separar de España y que existen asesinatos por su religión; nosotros debemos buscar colectividad, que la señora ministra diga que los cusqueños hagan lo que se le dé la gana es algo de qué preocuparse.
En términos de economía desconozco cómo funcionan los decretos legislativos. Pero en términos de cultura el debate es esencial, es necesario, y argumentar que no ha sido útil lo que ha sucedido con Cusco es muy grave.
El señor viceministro ha afirmado que el decreto legislativo 1198 está inspirado en la carta de Burra y este documento exige una serie de medidas muy minuciosas sobre qué cosa hay que hacer para preservar un sitio requiriendo una gran inversión no solo en dinero sino también en personas especializadas y ellos tienen que comer, tienen que vivir, tienen que cuidar a sus hijitos y esto no es así de fácil con un DL como este.
La señora Martha Hildebrandt, que fue directora del Instituto Nacional de Cultura, solía decir que si a las huacas no se les atenta por una razón así como han estado 500 años pueden estar 500 años más. Sí, las lluvias pueden afectar, la naturaleza puede afectar, pero aquí el gran problema es nuestra idiosincrasia personal.
Por un lado la ministra de Cultura decía que Choquequirao no se iba a entregar en concesión, por otro lado el presidente del Consejo de Ministros mencionaba que el primer sitio donde se iba a aplicar es en Choquequirao. Yo creo en el entendimiento, si ellos dos no están de acuerdo como pueden pactar algo tan importante como un sitio arqueológico ¿Cómo no se han puesto de acuerdo que es Choquequirao? Choquequirao está en la frontera de Apurímac y el Cusco.
Yo sugiero que, por ejemplo, en Punchauca, una casa hacienda construida sobre una huaca, es la tierra de nadie porque nadie sabe a quién le pertenece ¿por qué el Ministerio de Cultura no inicia a unir esfuerzos con el Congreso para hacer el saneamiento legal de Punchauca por vía congresal? Ellos tienen esa atribución, no es necesario de ir a un Decreto Legislativo siendo una zona urbana donde se está invirtiendo. Sin el saneamiento legal nadie va a invertir.
Hay algo muy importante y el viceministro de Patrimonio Cultural lo sabe: Las fundaciones filantrópicas, como el Fondo para los Monumentos del Mundo, dan dinero porque saben que serán puestos al servicio de la comunidad y se garantiza el libre acceso de todo el mundo, entonces eso es lo que se debe hacer con los sitios arqueológicos. En el caso concreto de la ruta del Barroco en el Cusco, la empresa Backus ha invertido porque hay una certeza y un respaldo institucional de la Iglesia Católica. Entonces, la ministra de Cultura sí sabe lo que tiene que hacer, pero hay algo de fondo que no está claro, que no es honesto.
Muchas gracias por la entrevista.