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conjunto de revistas amauta/foto por: robert laime.

Amauta: un espacio para la construcción de una identidad nacional

La publicación fue un espacio para la difusión de la producción cultural peruana, latinoamericana y mundial.

“Habrá que ser muy poco perspicaz para no darse cuenta de que al Perú le nace en este momento una revista histórica”.

J.C.M. Amauta N° 1, 1926.

Publicado: 2019-09-14

Por: Noret Hidalgo

Entre los años 1926 y 1930, el Perú fue testigo del nacimiento y desarrollo de una de las revistas más trascendentales y completas registradas en su historia. Se trata de Amauta, proyecto editorial encabezado por José Carlos Mariátegui, periodista y escritor moqueguano, quien tuvo la visión de crear una plataforma orientada a difundir las ideas de una generación de intelectuales y la misión de gestar un nuevo rumbo para el país.

sala 1 de la exposición “Redes de vanguardia: Amauta y América Latina, 1926-1930”.
foto por: robert laime.

Han transcurrido 93 años desde la primera publicación de Amauta, pero su legado permanece vigente, prueba de ello es la actual exposición en el Museo de Arte de Lima titulada “Redes de vanguardia: Amauta y América Latina, 1926-1930”. En dicha muestra se pone de manifiesto, no solo el papel político que tenía José Carlos Mariátegui, sino también se revela su claro interés por las artes plásticas, sobretodo por las más vanguardistas.

Son más de 200 obras, entre fotografías, archivos, grabados, pinturas y numerosas fuentes gráficas y documentales, las que nos permitirán situarnos en el panorama cultural de los años veinte. Por medio de ellas, comprenderemos que José Carlos Mariátegui tenía la fuerte convicción de que la cultura era fundamental en la transformación social de un país.

Amauta: La voz de un movimiento y de una generación

Cuando José Carlos Mariátegui retorna de Europa, lo hace con la clara intención de fundar una revista. Dicho proyecto, que en un primer momento se anunció como Vanguardia, al final adquirió el nombre definitivo de Amauta. Adelantándose a las controversias que podría suscitar el rótulo, en su primera editorial (setiembre de 1926), Mariátegui deja claro que el término se debe entender como un homenaje al inkaismo y que obtendría en el transcurso de las publicaciones un nuevo significado. Por último, sostuvo que “Amauta adquiere con esta revista una nueva acepción. La vamos a crear otra vez”.[1]

revista amauta n° 12 (LIMA, 12 DE FEBRERO DE 1928)/35X25.5 CM./ARCHIVO JOSÉ CARLOS MARIÁTEGUI.
foto por: robert laime.

La consolidación de la revista no fue un hecho individual, contó con el apoyo de hombres y mujeres que apostaron por un nuevo cambio social. Mariátegui era consciente de la pluralidad de ideas y opiniones de los participantes, más no lo vio como un obstáculo e instó a sus colaboradores a que unieran esfuerzos:

“A los fautores de esta renovación se les llama vanguardistas, socialistas, revolucionarios, etc. [...] existen entre ellos algunas discrepancias formales, algunas diferencias psicológicas. Pero por encima de lo que los diferencia, todos estos espíritus ponen lo que les aproxima y mancomuna: su voluntad de crear un Perú nuevo dentro del mundo nuevo”.[2]

El mismo Mariátegui reconoció la diversidad de ideas tan característica del país, por esta misma razón, la revista Amauta puede ser entendida como una plataforma en donde se articularon las distintas voces con propuestas tan complejas como divergentes, pero en su esencia serían transformadoras: “Ahora es la voz de un movimiento y de una generación”.[3]

Redes de Vanguardia

Si bien, Amauta respetaba la pluralidad de ideas, también tenía una postura clara y una línea editorial que defender:

“Amauta no es una tribuna libre abierta a todos los vientos del espíritu. Los que fundamos esta revista no concebimos una cultura y un arte agnósticos [...] No le hacemos ninguna concesión al criterio generalmente falaz de la tolerancia de las ideas. Para nosotros hay ideas buenas e ideas malas”.[4]

Para la revista era importante mantener una postura, pero no se anclaba en ella, ni mucho menos negaba la existencia de otras. Por ello, el debate era fundamental en sus páginas y eso se podía leer en los artículos de opinión, pero también podía percibirse en los poemas, los grabados y las pinturas que publicaba.

LISTA DE SUSCRIPTORES A LA EDITORIAL MINERVA EN PROVINCIAS/1925/28.4X21.4 CM./ARCHIVO JOSÉ CARLOS MARIÁTEGUI.
FOTO POR: ROBERT LAIME.

La exposición “Redes de Vanguardia” es una excelente oportunidad para apreciar in situ muchas de las obras que formaron parte del circuito cultural de Amauta. Asimismo, la documentación expuesta, nos conduce por los ideales de la revista y los deseos de Mariátegui de contar con un equipo sólido que involucre política, arte, literatura, doctrina, etc. Él realizó una lista de las personas con las que deseaba contar en el proyecto inicial, revelando un criterio de selección que se fundamentó en las capacidades personales de cada uno de sus miembros.

La inquietud de Mariátegui por las artes y su papel transformador, se consolidó aún más en su viaje por Europa, en donde conoció de cerca a los artistas vanguardistas. Por ejemplo, al argentino Emilio Pettoruti, a quien conoció en Milán en 1920, con él percibe de cerca el Futurismo y los movimientos de vanguardia.

El latente interés por el arte de vanguardia calza con la visión transformadora de la revista. La modernidad, los avances tecnológicos y económicos generaron contrastes en distintos aspectos de la sociedad. Los artistas con los cuales José Carlos Mariátegui tejió lazos y apostó por sus proyectos, no fueron ajenos a estas transformaciones, aunque cada uno tenía una forma distinta de expresarlo. Para entender esta pluralidad de propuestas y obras que la exposición nos ofrece, habría que retornar a la visión inicial de Amauta, la justificación se encuentra ahí, incluso desde su primera editorial:

“Estudiaremos todos los grandes movimientos de renovación políticos, filosóficos, artísticos, literarios, científicos. Todo lo humano es nuestro. Esta revista vinculará a los hombres nuevos del Perú, primero con los de los otros pueblos de América, en seguida con los de los otros pueblos del mundo”.[5]

El combate/José Clemente Orozco/1925-1928/Óleo sobre tela/
83,5 x 98 cm./Museo de Arte Carrillo Gil, Ciudad de México.
foto por: robert laime.

De esa manera, Amauta anunciaba ese mecanismo que hoy se denomina “Redes de Vanguardia”. La revista no era solo un espacio de discusión, era un proyecto cultural, político, social; una plataforma que situó al Perú dentro del panorama mundial, ya que desde sus páginas se anunciaron nuevas corrientes culturales como el Indigenismo peruano y el Muralismo mexicano. Asimismo, las mujeres no estaban exentas de esta participación, colaboraron de forma activa en el propósito de la revista, pues vieron en Amauta la plataforma idónea para plantear nuevos enfoques respecto a la situación real de la mujer, entre otros temas:

“En el corpus del discurso de las mujeres de Amauta encontramos de manera recurrente opiniones sobre la relación entre los sexos, la referencia a los problemas que enfrentaba el país desde una perspectiva crítica, y el anhelo por un arte y ética nuevos, así como el impacto del capitalismo y la incorporación de las mujeres al trabajo”.[6]

Julia Codesido, Carmen Saco, Teresa Carvallo, Dora Mayer, Angela Ramos, Blanca Luz Brum, Magda Portal, Maria Wiesse, entre otras; fueron las artistas, políticas, periodistas y escritoras, que compartieron sus obras y contundentes opiniones en la revista.

Carátula de Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana de José Carlos Mariátegui/
Julia Codesido/1928/Lima: Editorial Minerva/Colección particular, Lima.
foto por: robert laime.

Ese es el crédito de Amauta, ser en esencia un proyecto cultural, o como mencionó Eduardo Cáceres en una de las más recientes conferencias sobre el tema:

“La revista Amauta, en su contenido, es la prefiguración de lo que Mariátegui entendía como sociedad emancipada, como socialismo [...] Amauta, no es una biblioteca de autores socialistas: es un proyecto político”.[7]

Finalmente, pregunta: “¿Qué era el socialismo para Mariátegui? Agarra una revista y hojea Amauta” [8]. Por ahí podemos empezar.

Amauta en la actualidad

Si bien, la revista Amauta tuvo una duración breve, su impacto y el de su fundador, han logrado mantenerse hasta nuestros días, perviviendo en la memoria colectiva de la gente. Parte de este logro se debe al trabajo de numerosas investigaciones, tesis, conferencias, simposios, o como ya hemos visto: exposiciones, que articulan esfuerzos para mantener vigente el legado de Amauta.

“Redes de vanguardia: Amauta y América Latina, 1926-1930” no ha sido la primera exposición y confiamos en que no será la última: puesto que la muestra tiene como destino presentarse en México y posteriormente enrumbar a Estados Unidos. Cabe señalar que en años anteriores también se realizaron muestras sobre Amauta, una de las más recordadas es la de 2017 en la Casa de la Literatura Peruana, titulada: “Un espíritu en movimiento. Redes culturales de la revista Amauta”.

El impacto de Amauta en la historia y el de su fundador se puede apreciar en distintos escenarios, incluso ha trascendido el ámbito académico, a veces muy centrado en los aspectos formales. El nombre de José Carlos Mariátegui ha bautizado Colegios, asentamientos humanos, centros poblados, universidades, mercados, institutos, cátedras universitarias, etc.

Cuando la exposición en el Museo de Arte de Lima finalice el 22 de setiembre, quedarán aún valiosos espacios y repositorios digitales para visitar y/o consultar, por ejemplo la Casa Museo José Carlos Mariátegui y el Archivo José Carlos Mariátegui, ambas son importantes iniciativas que difunden la vida y obra de J.C.M, favoreciendo la consulta a investigadores y público en general.

José Carlos Mariátegui/Julia Codesido/1926/Óleo sobre tela/50,5 x 60,5 cm./
Museo de Arte de Lima/Donación Viuda de Mariátegui e hijos S.A.
foto por: robert laime.

Mira nuestro álbum de fotos de la exposición Redes de vanguardia en Flickr.

Notas:

Adams, B.; & Majluf, N. (2019). Redes de Vanguardia. Amauta y América Latina 1926-1930. Lima: Museo de Arte de Lima. 

[1,2,3,4,5] Amauta, N°. 1, setiembre de 1926, p. 3. (Ver enlace)

[6] Guardia, S. (2017). “Mujeres de la Revista Amauta. Transgrediendo el monólogo masculino”. En: Utopía y Praxis Latinoamericana, Vol. 22 ( N°.77), p. 39. (Ver enlace

[7, 8] Cáceres, E.; y Portocarrero, R. (22 de agosto de 2019). “La revista Amauta como proyecto político-cultural”. Conferencia llevada a cabo en Lima: Casa Museo José Carlos Mariátegui.

Datos:

El público en general podrá visitar la exposición en las Salas 1, 2 y 3 del Museo de Arte de Lima (Paseo Colón 125, Parque de la Exposición, Lima) hasta el 22 de setiembre.


Escrito por

TVRobles

Comunidad de estudiantes voluntarios de la UNMSM Y UNI que se dedican a la difusión del Arte y la Cultura en su amplia diversidad.


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Cultura para todos.