Violencia revelada
Muestra “Objeto/Sujeto” se presenta hasta el 28 de enero.
“La exposición Objeto/Sujeto reúne un conjunto de experiencias —que comprenden registro audiovisual, documentación, objetos y pinturas— realizadas entre Lima y Nueva York. Desde una narrativa de vida, la artista aborda el continuum de violencia y represión —física, afectiva y social— de las corporalidades en la hegemonía actual”.
Por: Carmen Andrea Zavaleta Laredo.
La galería Ginsberg + Tzu presenta la exposición Objeto/Sujeto de la artista Sujetka Val, cuya propuesta parte de entender el cuerpo no solo como presencia física, sino como una herramienta activa de expresión y crítica. Cuando el cuerpo entra en acción dentro de un espacio específico y en relación con determinados objetos o dispositivos, genera situaciones que interpelan al público y quiebran las expectativas. De este modo, sus intervenciones alteran normas sociales establecidas y hacen visibles las formas en que el poder opera sobre los cuerpos.

Desde la performance y la instalación, y apoyándose en enfoques interdisciplinarios, la artista utiliza estas acciones para señalar problemáticas estructurales del sistema contemporáneo. Su trabajo busca revelar y cuestionar distintas formas de violencia que suelen permanecer ocultas o normalizadas.
Teniendo esto en cuenta, en la inauguración se presentó la performance Se compra el silencio, ejecutada desde 2018. La obra denuncia el abuso de poder a partir de un suceso ocurrido en 2009, en el cual un hombre de 53 años y 80 kg de peso abusó de una niña de 13 años que pesaba 40 kg. Los objetos y la intérprete en escena representan de manera proporcional estas cifras corporales. Siguiendo una relación de proporcionalidad, si la artista pesa 60 kg, el peso equivalente del abusador sería de 120 kg.

La performance sitúa al público ante una disyuntiva ética tangible. En escena, Sujetka mantiene una compostura estoica que, minuto a minuto, se resquebraja para dejar traslucir una agonía contenida. Cada temblor y cada respiración entrecortada materializan la huella persistente del abuso.
La tensión alcanza su punto más alto cuando la acción se vuelve interactiva. Sobre la artista reposan pesados bloques de concreto, símbolo explícito de la opresión que denuncia. En ese momento, la performance trasciende lo observacional para convertirse en un espejo social en tiempo real. La acción ya no depende únicamente de la artista, sino de los espectadores, quienes deben decidir entre permanecer como testigos pasivos —consumiendo el dolor como un fenómeno estético más— o intervenir físicamente para liberarla del peso. La verdadera performance ocurre entonces en la conciencia de cada asistente, confrontando su disposición a actuar frente al sufrimiento ajeno.

Para reforzar este discurso, la exposición despliega distintos formatos: piezas audiovisuales y pictóricas, instalaciones con cadenas, estructuras móviles y un espejo invertido, entre otros recursos. En conjunto, estos elementos construyen un escenario de control, sujeción y codependencia. Cada objeto funciona como un dispositivo crítico que expone las marcas visibles e invisibles del sistema que se cuestiona.
Como parte de la muestra, se presentará la performance Posibilidades condicionadas el miércoles 28 de este mismo mes a las 7:00 p.m., la cual pone en evidencia las dificultades de acceso a necesidades básicas dentro de un sistema que normaliza la precariedad. A través del cuerpo en escena, la obra explora cómo el trabajo y la inestabilidad delimitan lo posible, mostrando un esfuerzo constante que no garantiza estabilidad ni emancipación.
Cabe señalar que la exposición estará abierta al público hasta el miércoles 28 de enero en la galería Ginsberg + Tzu, ubicada en Santa Cruz 1068, Miraflores. El horario de atención es de lunes a sábado, de 11:00 a.m. a 7:00 p.m. El ingreso es libre.